Los antiguos residentes de la calle Perojo 29 visitaron la semana pasada las instalaciones de CIB en Gran Canaria. Estuvieron presentes cuatro de los seis hermanos que, al igual que sus padres, nacieron en Perojo 29. Sus hijos y nietos también acudieron al encuentro. 

Uli Brandner y varios empleados de CIB dieron la bienvenida a los miembros de la familia Pérez Rodríguez, quienes quedaron maravillados. Hacía más de una década desde que visitaron la casa por última vez. Y mucho ha cambiado lo que una vez fue su hogar durante un siglo. Donde antes estaban la cocina y el comedor, ahora se sientan los desarrolladores de CIB!

En el edificio, construido en 1909 por Don Victoriano Pérez y Doña Lola al estilo «modernista», se reunieron tres generaciones. Se contaron muchas anécdotas y los muchos recuerdos y emociones hicieron de la visita una experiencia nostálgica, pero también feliz.

Los muchos sacos de café que se traían de la antigua colonia española de Guinea Ecuatorial, que se almacenaban en el piso superior y que le daban a la casa un aroma especial, el pastor alemán Bob de 80 kg, así como el esqueleto que el Dr. Rafael usaba durante sus estudios para las lecciones de anatomía (¡después de haberlo desenterrado personalmente del cementerio de Moya!), por supuesto, ya no se encuentran en la casa.

En 2006 el edificio fue cerrado debido a la ruinosa condición del piso superior y al peligro de colapso de éste. Así finalizó la relación de la familia Pérez con Perojo 29, ¡pero CIB se ha propuesto salvar esta historia del olvido y del paso del tiempo!

Próximamente publicaremos información más detallada sobre la historia de nuestro edificio….. y tal vez haya más sorpresas!

Let´s CIB!